Qué es y qué no es
La anticoncepción de emergencia es un recurso para después de una relación sin protección o con un fallo del método: un preservativo que se rompe, unas pastillas olvidadas. Actúa retrasando la ovulación, de modo que el óvulo y los espermatozoides no lleguen a encontrarse. No interrumpe un embarazo ya iniciado —no es una píldora abortiva— y no sustituye a un método anticonceptivo regular.
Las horas importan
Su eficacia cae con cada hora que pasa, y las distintas pautas tienen plazos distintos: una es eficaz hasta 72 horas después de la relación y otra alcanza las 120 horas (5 días). Pasado ese plazo, las píldoras ya no sirven, pero un DIU de cobre colocado a tiempo sigue siendo una opción muy eficaz: si es tu caso, acude hoy mismo a tu centro de salud.
Qué valora el médico
- Cuántas horas han pasado desde la relación: es el dato que decide la pauta.
- Tu peso y tu medicación, porque ambos pueden restar eficacia a alguna de las opciones.
- El momento del ciclo y la posibilidad de un embarazo previo, para orientar el seguimiento.
- La lactancia, que no impide la pauta pero puede requerir alguna precaución.
Después de tomarla
La regla puede adelantarse o retrasarse unos días, y puede haber algún sangrado leve fuera de ciclo: es esperable. Dos cosas importan: si vomitas en las tres horas siguientes a la toma, hace falta repetir la dosis; y si la regla se retrasa más de siete días, hazte una prueba de embarazo. La pauta de emergencia no protege el resto del ciclo, así que usa preservativo hasta la siguiente regla.
Si te pasa a menudo
Recurrir a la anticoncepción de emergencia varias veces no es peligroso, pero sí una señal de que tu método habitual no te está funcionando. Es mucho más eficaz —y más barato para tu tranquilidad— un anticonceptivo regular bien elegido. Si quieres, coméntaselo al médico en esta misma consulta.